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Día cuatro sin ti

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me abandonaste a las tres en punto

el reloj lleva cuatro días marcando las tres y cinco

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0017

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Si he de vivir sin ti, que sea duro y cruento,

la sopa fría, los zapatos rotos, o que en mitad de la opulencia

se alce la rama seca de la tos, ladrándome

tu nombre deformado, las vocales de espuma, y en los dedos

se me peguen la sábanas, y nada me dé paz…

No aprenderé por eso a quererte mejor,

pero desalojado de la felicidad

sabré cuánta me dabas con solamente a veces estar cerca.

Esto creo entenderlo, pero me engaño:

hará falta la escarcha del dintel

para que el guarecido en el portal comprenda

la luz del comedor; los manteles de leche, y el aroma

del pan que pasa su morena mano por la hendija

Tan lejos ya de ti

como un ojo del otro,

de esta asumida adversidad

nacerá la mirada que por fin te merezca

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Julio Cortázar

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